Llamadas a Ser para Dios y Ser para los Demás, viviendo en Contemplación, Fraternidad y Disponibilidad.
Llamadas a servir con amor y por Amor, haciendo visible la Comunión.
Desde los inicios comprendieron nuestras hermanas, que el Ser para Dios (Oración), les invitaba hacia la Disponibilidad (Servicio a los hermanos). Muchas hermanas tuvieron que dejar su país... dejaron su familia... porque comprendieron el llamado y el envío que el Señor les hacía.
Reconocemos que la Hna
Basilide evidenció este rasgo con su propia VIDA.Responde sin titubear: “Monseñor, YO no me pertenezco, Pero si mi Congregación está de acuerdo, estoy lista para partir" (4 Cuadernos Pág. 84, Art. 295)
“Queridas Hermanas vengamos a nuestro retiro,
con un alma totalmente abierta a la influencia del Espíritu Santo y totalmente DISPONIBLESa los quereres del buen Dios”.
“¿Quién
ha estado más cerca de los hombres para ayudarlos, trabajar por ellos y con
ellos, “a la vez escondidas y muy cercanas”, como lo estuvieron nuestras
fundadoras?, Su celo nunca se desmintió. Si pudieron responder siempre con sencillez y prontitud, primero al llamado del medio, después a los llamados misioneros, fue porque extraían de la contemplación de las verdades divinas y de su unión con Dios, la cual manaba como de una fuente, esta sabiduría y esta prudencia que inspiraban y dirigían su vida”.
“Abramos ampliamente nuestro
corazón a las necesidades de nuestra época, a su imperiosa necesidad de
Dios, a quien parece desconocer. Frente a estas nuevas y urgentes tareas, un
peligro nos amenaza: no creer en el apostolado, el nuestro desde hace más de un
siglo, de querer cambiarlo por el simple cambio y, además con el loable deseo
de estar más cerca del mundo, de desear formas exteriores que nos identificarían
mejor a él… Mis queridas Madres y Hermanas, persisto en creer que allì no está
lo esencial.
“Por lo tanto, no puede ninguna limitarse a su propia casa y vivir sólo para sí misma, llevando una vida cómoda y fácil. Al contrario, vivamos según el espíritu de sacrificio, de valor, DISPUESTAS A ACEPTARLO TODO Y A EMPRENDER TODO POR DIOS Y POR LA CONGREGACIÓN”.
Desde nuestros orígenes se ha ido acrecentando el don de la Fraternidad, ya desde el inicio nuestros documentos congregacionales, nos decían:
Esta congregación, es
una asamblea de hermanas, reunidas en diversas casas para vivir como religiosas, aplicarse todas a su propia perfección
y al servicio del prójimo… y por
consiguiente, deben manifestarse un gran respeto las unas
a las otras en todo y en todas partes, con mucha modestia y honestidad. (Const. 102)
Prefieran siempre
el bien común al particular, de tal manera que abandonen de buen agrado su propia
satisfacción e intereses, cuando se trate de dar gusto, prestar servicio o procurar
algún interés a su comunidad o alguna hermana en particular… (Const. 110)
“La historia de nuestra Fundación revela tres características esenciales: La
insistencia del Espíritu Santo en el SER PARA DIOS: las seis primeras hermanas
de San José de Tarbes sintieron, ante todo, que Dios las llamaba a la
CONTEMPLACIÓN y a eso respondieron de todo corazón. En esta primera etapa Dios
quiso penetrarlas de su Absoluto y de su Amor Gratuito”. (Constituciones,
Artículo 1 pág. 9).
Ejercicios de piedad de las hermanas: 175“Todas las
mañanas, a partir de las cuatro y cuarto, en verano y de las cinco y cuarto en
invierno, oración y recitación vocal durante tres cuartos de hora, luego laudes,
la santa misa, el examen particular antes del medio día; vísperas y completas,
visita al santísimo sacramentado, lectura espiritual, maitines, letanías del
sagrado corazón de Jesús, oración de la tarde, lectura del tema de la oración.”176. “Todos los meses, un día de retiro y todos los años un retiro de ocho
días.” 177. “Las hermanas se confiesan, regularmente cada ocho días con el
confesor indicado por la comunidad.” (Notas sobre los orígenes de la
Congregación de las hermanas de san José de Tarbes 1843-1926 pág. 39).
“El
padre Bazérque no olvida el más eficaz de los medios: La Oración. Decide, que
hasta el día cuando las jóvenes puedan reunirse en comunidad, harán, antes de la
Misa, una serie ininterrumpida de novenas a Nuestra Señora. Antes de empezar las
oraciones e invocaciones, deberán ir de rodillas desde la puerta de la Iglesia
hasta la Santa Mesa donde él las esperara para hacerles besar una pequeña
estatua de la Santísima Virgen.”…
“Como no hay lugar adecuado para poder
reunirse, las jóvenes siguen viviendo en sus casas. Levantadas desde muy
temprano, se dirigen a la Iglesia, hacen sus novenas y reciben en la sacristía
una instrucción del Padre Bazérque para prepararse al Noviciado. Después de oír
la misa, van al terreno del futuro convento y ponen manos a la obra de despejo y
limpieza del mismo.” (Gaétan Bernoville, pág. 25 y 26).
“¡cómo no creer que
ellas vivían de Dios, cerca de Dios y para Dios…!!! Desde el primer día se les
dio un pequeño reglamento que marcaba un ejercicio para todas las horas del día.
La levantada era a las 4:00 am. Se hacía la oración y una media hora de meditación;
se rezaba el oficio de la santísima Virgen: Maitines en la noche, Laudes por la
mañana y Vísperas y completas en el medio día. Se asistía a la Misa y se hacía
la visita al Santísimo Sacramento, todos los días. Se rezaba el rosario de cinco
decenas y otras pequeños oraciones. Todo se hacía en común.” “la clausura y el
silencio fueron, sobre todo observados rigurosamente. Tenían tantos deseos de
entregarse que ninguna rigidez les extrañaba. Se hubieran sometido gustosamente
al ayuno, las maceraciones, y las vigilias. La vida del Carmelo era su sueño y
su ambición.”(Cuatro cuadernos: primer cuaderno pág.4 y 5).